El investigador neozelandés que sintetizó medio siglo de astrología, Antroposofía y Biodinámica en un sistema coherente — y cuyas conclusiones más radicales siguen sin circular en español.
Glen Atkinson es un investigador biodinámico neozelandés que comenzó sus estudios en astrología en 1974. A lo largo de cinco décadas encontró algo que nadie había articulado con claridad: que la fórmula astrológica y el sistema de Rudolf Steiner son, en su estructura profunda, el mismo modelo.
Su trabajo no parte de la fe ni del esoterismo vago. Parte de una pregunta práctica: ¿por qué Steiner habla constantemente de divisiones 2, 3, 4, 7 y 12 en sus conferencias sobre agricultura, medicina y filosofía, pero nunca las presenta juntas en un mapa coherente? Atkinson descubrió que esas son exactamente las divisiones de la astrología clásica: polaridad, modos, elementos, planetas y zodiaco.
Su libro Ciencia Astrológica (originalmente parte de Biodinámica Descodificada, 1989) fue traducido al español por Eloisa Rojo y publicado por la Asociación de Agricultura Biodinámica de España. Permanece prácticamente desconocido en los círculos biodinámicos hispanoamericanos.
Lo que sigue es una presentación desarrollada de sus aportes más originales — los que no aparecen en los manuales estándar, ni en los cursos de formación convencionales.
El esqueleto oculto de la Antroposofía: seis niveles, un solo modelo
Por qué no son activadores independientes sino un campo de fuerzas
El puente más concreto entre espíritu y materia química
Por qué los calendarios estándar no aplican directamente en el sur
Galaxia, sistema solar, atmósfera y tierra como "casas" de los cuerpos
Qué planeta rige cada tipo de planta y por qué
A lo largo de toda su obra, Rudolf Steiner hace referencia constante a las divisiones doble, triple, cuádruple, séptuple y doceava de los procesos vivos. En el Curso de Agricultura aparecen en la discusión de los preparados. En Teosofía aparecen en los cuerpos del ser humano. En sus conferencias sobre evolución aparecen en las Eras y las Épocas culturales. Sin embargo, Steiner nunca presentó un mapa que las unificara.
Glen Atkinson descubrió que esas divisiones son exactamente las capas del modelo astrológico clásico: 2 (polaridad / sexos), 3 (modos), 4 (elementos), 7 (planetas), 12 (signos del zodiaco). No es una coincidencia formal — ambos sistemas describen la misma estructura de la creación, expresada en lenguajes distintos.
"La fórmula astrológica es actualmente la base para una mayor profundización científica hacia trabajos prácticos en varios aspectos de manifestación de vida."
Glen Atkinson · Ciencia Astrológica ILo que Atkinson ofrece no es una síntesis esotérica sino un andamio de referencia cruzada: una estructura que permite tomar información de Steiner, de la astrología, de la física, de la química, y ubicarla en el lugar correcto dentro de un sistema coherente. Una vez que la estructura es comprendida, puede aplicarse a cualquier dominio: agricultura, salud, evolución, psicología.
La espiral arquetípica organiza la realidad en capas concéntricas, cada una más compleja que la anterior. Cada nivel tiene un número de partes que le es propio, y cada nivel corresponde tanto a un entorno cósmico concreto como a un concepto de la astrología clásica:
Esta estructura no es jerárquica en el sentido de que un nivel sea "superior" a otro. Es una espiral: cada nivel surge del anterior y contiene dentro de sí la complejidad de todos los niveles previos. Atkinson compara esto con las conchas marinas: tienen líneas continuas alrededor de la espiral y también líneas verticales que la cruzan.
Steiner describe el cuerpo humano en tres polos: sistema nervioso-sensorial (cabeza), sistema rítmico (tórax), sistema metabólico-motor (abdomen). Esto corresponde exactamente al nivel 3 de la espiral: modos Cardinal (metabólico), Mutable (rítmico), Fijo (nervioso). La medicina antroposófica tiene su fundamento aquí.
Las cuatro Eras de evolución (Antiguo Saturno, Antiguo Sol, Antigua Luna, Tierra actual) corresponden al nivel 4 de la espiral. Los siete sub-ciclos dentro de cada Era corresponden al nivel 5 (planetas). Las Épocas culturales de ~2.165 años corresponden al nivel 6 (zodiaco / precesión de los equinoccios).
El reino mineral, vegetal, animal y humano no es una clasificación arbitraria: corresponde al nivel 4 (cuatro elementos) y a la internalización progresiva de los cuerpos espirituales. El mineral solo tiene cuerpo físico; la planta suma el etérico; el animal suma el astral; el humano suma el Yo.
Entre los niveles de la espiral no hay bordes duros sino zonas de interpenetración que Atkinson describe mediante la lemniscata (el símbolo del infinito). Esta forma aparece en el movimiento de la savia de las plantas, en la expansión y contracción lunar, y en la estructura del ADN. No es metáfora: es la forma real del movimiento entre dimensiones.
La enseñanza estándar de biodinámica presenta los seis preparados del compost (502 al 507) como aplicaciones independientes, cada uno con su función específica: milenrama para el azufre, camomila para el calcio, ortiga para el hierro, etc. Esta lectura es correcta pero incompleta.
Atkinson, siguiendo y desarrollando a Lievegoed, señala algo mucho más profundo: los preparados constituyen un sistema de polaridad análogo al que existe entre los planetas en el modelo astrológico. Se organizan en tres pares de opuestos, con el Sol actuando como armonizador central. Aplicar un preparado sin considerar su contraparte polar es como intentar equilibrar un campo electromagnético desde un solo polo.
"Lievegoed dijo que los preparados se encuentran en un balance de polaridad unos con otros, en la misma relación que he descrito en mis primeras disquisiciones en el nivel 5."
Glen Atkinson · Ciencia Astrológica IExiste una divergencia fundamental entre los tres sistemas de asignación planetaria conocidos. Esta tabla permite verlos en paralelo por primera vez en español:
| Preparado (N°) | Planta | Receptáculo / Método | Lievegoed (canónico) | Atkinson (revisión) | Hugh Lovel (EE.UU.) |
|---|---|---|---|---|---|
| 507 | Valeriana | Agua · inmediato | Saturno ↔ Atkinson | Sol — armonizador central | Equiseto |
| 506 | Diente de León | Mesenterio · en tierra en invierno | Júpiter | Júpiter igual | Diente de León |
| 504 | Ortiga | En tierra todo el año | Marte | Marte igual | Valeriana diferente |
| 500 & 501 | Estiércol · Cuarzo | Cuerno · tierra / aire | (Sol) | Sol — preparados solares base | Ortiga |
| 502 | Milenrama (aquilea) | Vejiga de ciervo · verano/invierno | Venus | Venus igual | Milenrama |
| 503 | Camomila (manzanilla) | Intestinos · en tierra en invierno | Mercurio | Mercurio igual | Camomila |
| 505 | Corteza de roble | Cráneo · agua en otoño/invierno | Luna | Luna igual | Corteza de roble |
| — | Equiseto (cola de caballo) | Pulverización fungicida | — | Saturno suma Atkinson | Equiseto |
La diferencia clave de Atkinson respecto a Lievegoed: la Valeriana no es saturnal sino solar. En el modelo astrológico, el Sol es el armonizador central de los siete planetas — y la Valeriana, sugiere Atkinson, cumple exactamente ese rol en el sistema de preparados. Al mismo tiempo, incorpora el equiseto (que Steiner ya mencionaba para pulverizaciones contra hongos) como el preparado saturnalino genuino.
Esta permutación no es menor: cambia la lógica de todo el sistema. Si la Valeriana es solar, entonces su aplicación tiene una función integradora, no estimulante de un polo específico. Si el equiseto es saturnino, su acción restrictiva y estructurante en plantas (Saturno rige la forma piramidal, la savia resinosa, los ritmos largos) cobra un sentido nuevo.
Una de las distinciones más importantes del sistema de Atkinson es la división de los preparados en dos grupos polares, análoga a la división entre planetas interiores y exteriores en el modelo astrológico:
| Grupo | Planeta | Preparado | Vehículo mineral | Función principal |
|---|---|---|---|---|
| Planetas exteriores Ciclos > 1 año |
Saturno | Equiseto (Atkinson) Valeriana (Lievegoed) |
Sílice (501) | Nutrición · formación de semilla · fuerzas cósmicas formativas |
| Júpiter | Diente de León (506) | |||
| Marte | Ortiga (504) | |||
| ☉ Sol | Valeriana (507) · Armonizador central entre los dos grupos | |||
| Planetas interiores Ciclos < 1 año |
Venus | Milenrama (502) | Calcio (500) | Reproducción · crecimiento · procesos de abonado |
| Mercurio | Camomila (503) | |||
| Luna | Corteza de roble (505) | |||
Esto significa que el preparado 501 (cuarzo de sílice) y el 500 (estiércol de cuerno) no son simplemente "el de arriba" y "el de abajo" de la planta, como se enseña habitualmente. Son los vehículos minerales de dos corrientes cósmicas opuestas: las fuerzas de las estrellas fijas mediadas por los planetas exteriores (vía sílice) y las fuerzas de reproducción y crecimiento mediadas por los planetas interiores (vía calcio).
En la segunda y tercera conferencia del Curso de Agricultura, Steiner hace algo extraordinario: vincula los elementos químicos de las proteínas (hidrógeno, nitrógeno, oxígeno, carbono, azufre, fósforo) con los cuerpos espirituales del ser humano. El hidrógeno porta el Yo; el nitrógeno porta el cuerpo astral; el oxígeno porta el cuerpo etérico; el carbono porta el cuerpo físico; el azufre y el fósforo son los lubricantes que permiten que los cuatro anteriores se combinen.
Lo que Steiner no hizo — y Atkinson sí — fue conectar esta cadena con los preparados y los planetas. La tabla completa es esta:
| Preparado | Planta | Planeta | Elemento proteico | Cuerpo espiritual portado |
|---|---|---|---|---|
| 507 | Valeriana | Sol | PFósforo | Puente y lubricante entre fuerzas |
| 506 | Diente de León | Júpiter | HHidrógeno | Yo / Espíritu · consciencia individual |
| 504 | Ortiga | Marte | NNitrógeno | Cuerpo astral · sensación · instinto |
| 502 | Milenrama | Venus | SAzufre | Lubricante orgánico · enlace entre elementos |
| 503 | Camomila | Mercurio | OOxígeno | Cuerpo etérico · vida · crecimiento |
| 505 | Corteza de roble | Luna | CCarbono | Cuerpo físico · estructura · forma |
Lo que esta tabla muestra es que cada preparado del compost trabaja en el suelo activando las mismas fuerzas que construyen los cuerpos espirituales de los seres vivos. La ortiga, al activar el nitrógeno en el compost, no solo mejora el contenido de nitrógeno disponible — activa las fuerzas astrales en el suelo, las mismas fuerzas que en un animal permiten la sensación y el movimiento. El diente de León, al trabajar con el hidrógeno, activa fuerzas de Yo-idad en el suelo: la capacidad de individuación, de forma específica, de identidad.
Esto reencuadra por completo el propósito de los preparados. No son "vitaminas" del suelo ni simples estimulantes microbianos. Son instrumentos de equilibrio espiritual que, a través del suelo y el compost, modulan las fuerzas formativas que actúan sobre plantas, animales y seres humanos.
Las correspondencias planetarias de Atkinson abarcan tres niveles de manifestación simultáneos: el orgánico (en el cuerpo humano y animal), el mineral (metales) y el etérico (fuerzas en los cuerpos de vida).
Órgano: Bazo. Saturno regula la digestión en su aspecto más lento y concentrado. El bazo, como filtrante de la sangre y regulador del sistema inmunológico, opera en los tiempos saturnianos.
Metal: Plomo. El más pesado de los metales clásicos, con punto de fusión bajo y alta densidad. La cualidad saturnina es la contracción, el límite, la forma definida.
Éter: Calor. Saturno activa el éter de calor en los cuerpos etéricos — la fuerza que mantiene la temperatura propia de cada organismo, su identidad térmica.
Plantas: Rige los árboles de hoja perenne, especialmente las coníferas. Su ciclo orbital de 29,5 años se refleja en el crecimiento lento, la forma piramidal, la savia resinosa. Los ritmos de vida de estas plantas se cuentan en múltiplos de 30 años.
Chacra: Corona (7°). El centro más elevado, asociado a la consciencia pura.
Órgano: Hígado. El órgano más "jupiterino" por su generosidad: produce bilis, metaboliza nutrientes, regula el azúcar, desintoxica. Su ciclo de regeneración celular es de aproximadamente 12 meses — el mismo ciclo orbital de Júpiter.
Metal: Estaño. Metal blando, de aspecto brillante, con una cualidad expansiva y algo fluida. Su "grito del estaño" (el crujido al doblarlo) es una expresión física de esa tensión entre expansión y forma.
Éter: Luz. Júpiter activa el éter de luz, la fuerza que organiza la fotosíntesis y la orientación de las plantas hacia el sol.
Plantas: Árboles de hoja caduca con copas esféricas: la abundancia jupiterina es visible en los frutales y en la familia de los robles (Quercus). La abundancia de Júpiter se manifiesta en la generosidad del fruto.
Chacra: Tercer ojo (6°). El centro de la visión expandida e intuitiva.
Órgano: Vesícula biliar. La bilis marcial: agresiva, ácida, necesaria para la digestión de grasas. Cuando Marte está desequilibrado, la vesícula se inflama — la ira no expresada se somatiza aquí.
Metal: Hierro. El metal de la sangre y la voluntad. La hemoglobina porta hierro; sin él no hay transporte de oxígeno, no hay energía, no hay acción. La herrería como arquetipo marcial.
Éter: Sequedad (ausencia de humedad). Marte contrae y endurece las superficies — la función de la corteza de los árboles, la piel de los animales, el exoesqueleto de los insectos.
Plantas: Su ciclo de 1,88 años gobierna plantas bianuales y arbustos. Particularmente los matorrales con un elemento que "muere": después de la floración y el fruto, los brotes viejos mueren mientras nuevos brotan desde la raíz.
Chacra: Garganta (5°). La expresión, la voluntad hecha palabra.
Órgano: Riñones. El órgano del equilibrio hídrico y electrolítico del cuerpo. Los riñones mantienen la armonía interna — la función venusiana por excelencia.
Metal: Cobre. El metal de la conductividad. El cobre porta la electricidad — el impulso, la conexión, la rapidez de la comunicación entre puntos. El fungicida de cobre (caldo bordelés) opera vía fuerzas venusianas.
Éter: Humedad. Venus activa las fuerzas de humectación y fluidez en los cuerpos etéricos.
Plantas: Con un ciclo de 256 días (inferior a un año), Venus gobierna las plantas alpinas y del desierto. Estas permanecen dormidas durante largos períodos y cuando las condiciones son propicias, florecen explosivamente. La floración puede ser brevísima pero es el centro de su existencia.
Chacra: Plexo solar (3°). El centro de la emoción y la armonía relacional.
Órgano: Intestinos. El órgano de la transformación química fina. Mercurio es el mediador, el traductor — los intestinos convierten lo externo en interno, lo ajeno en propio.
Metal: Mercurio (azogue). El único metal líquido a temperatura ambiente — forma cambiante, movimiento perpetuo, no fijo en ninguna forma. La analogía con el planeta mensajero es perfecta.
Éter: Oscuridad (o éter químico). Mercurio activa las fuerzas de transformación química en la oscuridad del suelo y del intestino.
Plantas: Con un ciclo de 100 días, Mercurio rige la vid y las trepadoras. La marca de Mercurio puede verse en cualquier tallo que no puede mantenerse por sí mismo y necesita rodear, trepar, seguir el camino que se le presenta.
Chacra: Sacro (2°). El centro de la creatividad y la transformación.
Órgano: Sistema reproductor. La Luna regula los ciclos: el ciclo menstrual, la fertilidad, el ritmo entre expansión y contracción de los fluidos corporales.
Metal: Plata. El metal más reflectante — la Luna refleja la luz del Sol. La plata refleja la imagen con fidelidad absoluta. En homeopatía, Argentum nitricum trabaja sobre los miedos y la digestión nerviosa.
Éter: Frío. La Luna activa las fuerzas de enfriamiento y contracción en los cuerpos etéricos — la condensación del rocío, la cristalización, el ciclo nocturno.
Plantas: Con el ciclo más corto (28 días), la Luna gobierna las plantas de escasa duración que retienen alto porcentaje de agua. Por un lado dirige cactus y suculentas; por otro, la mayor parte de nuestros vegetales de cocina. Esto explica por qué el calendario lunar es tan popular en la huerta: la Luna tiene una fuerte afinidad con los vegetales.
Chacra: Bajo (1°). El centro de la seguridad, el enraizamiento, la sobrevivencia.
Casi toda la literatura biodinámica estándar — los libros de María Thun, el calendario de siembras, las tablas de Hauschka sobre minerales — fue desarrollada en el hemisferio norte. Específicamente, en Europa Central. Y hay un problema fundamental con esto que casi nadie señala con claridad: el zodiaco estacional está anclado en el equinoccio de primavera del hemisferio norte, que cae aproximadamente el 21 de marzo.
Las constelaciones que son "de verano" en el hemisferio norte son exactamente las constelaciones de "invierno" en el hemisferio sur. Un calendario basado en la relación entre las estaciones y las constelaciones — que es lo que el calendario de siembras de Thun hace implícitamente — no puede transferirse directamente a Argentina, Chile o Uruguay sin una revisión crítica.
"Es una visión muy limitada del mundo, el cual cuenta con más de una [hemisferio], siendo la única razón para la invalidación total de los argumentos astrológicos de la comunidad científica."
Glen Atkinson · sobre la asociación de constelaciones estacionales de HauschkaAtkinson es uno de los pocos investigadores biodinámicos que lo dice sin rodeos. Y lo dice porque él mismo viene del hemisferio sur — de Nueva Zelanda — y ha trabajado décadas observando estas discrepancias.
Esto no es solo un dato astronómico abstracto. Tiene consecuencias prácticas concretas:
El calendario de siembras usa el período ascendente lunar para sembrar y el descendente para transplantar. En el hemisferio norte, la Luna asciende de Sagitario a Géminis (por encima del ecuador celeste). En el hemisferio sur este patrón se invierte. Un día de "Luna ascendente" en el calendario europeo puede ser un día de "Luna descendente" para un agricultor en Santa Fe o Mendoza.
Implicación práctica: Atkinson señala explícitamente que "este ritmo en el hemisferio norte será evidentemente el contrario al que nosotros experimentamos en el hemisferio sur."
Steiner describe las épocas culturales usando la precesión de los equinoccios, que en el hemisferio norte actualmente se encuentra entre Piscis y Acuario. Pero en el hemisferio sur, el equinoccio de primavera está en Virgo. Esto significa que desde una perspectiva estrictamente austral, estaríamos en una corriente hacia Leo — no hacia Acuario.
Implicación filosófica: Atkinson sugiere que esto puede explicar diferencias de carácter cultural entre norte y sur: ¿el impulso hacia la comunidad (Acuario) en el norte versus el impulso hacia la expresión individual creativa (Leo) en el sur?
Steiner menciona que las fuerzas de la Luna son más fuertes con humedad, mientras que Saturno trabaja con fuerza en condiciones secas. Si las estaciones están invertidas, los momentos de aplicación óptima de los preparados asociados a estos planetas también cambian.
Atkinson añade: "Los invernaderos muestran cómo la atmósfera de un entorno puede totalmente dominar el trabajo de las constelaciones." Esto sugiere que las condiciones locales tienen una influencia determinante — y que ningún calendario universal puede sustituir la observación del propio territorio.
Una de las síntesis más poderosas de Atkinson es la identificación entre los cuatro cuerpos espirituales de Steiner y las cuatro capas astronómicas de nuestro entorno. No como metáfora — sino como correspondencia real entre estructuras. La misma espiral giroscópica que organiza una galaxia organiza un ser vivo.
La lectura de esta tabla debe hacerse verticalmente: cada reino de la naturaleza internaliza los cuerpos de forma progresiva. El mineral solo tiene cuerpo físico — los demás trabajan en él desde fuera, a través del clima, la luz, el agua. La planta suma el etérico — puede crecer y morir — pero el astral y el Yo la moldean desde las esferas planetarias y estelares. El animal internaliza el astral — tiene sensación, movimiento, instinto — pero su Yo es colectivo (el alma de especie). El humano internaliza los cuatro cuerpos y tiene el potencial de la autoconciencia individual.
"Fue Wilhelm Peliken quien manifestó: EXISTE en el reino mineral, VIVE en el mundo de las plantas, SIENTE en los animales, y SE COMPRENDE A SÍ MISMO en la raza humana."
citado por Glen Atkinson en Ciencia Astrológica IEl cuerpo etérico no es una entidad homogénea. Está compuesto por cuatro fuerzas formativas distintas, cada una con una relación polar con uno de los cuatro elementos físicos:
| Éter formativo | Elemento físico correspondiente | Función en los seres vivos | Ubicación en atmósfera |
|---|---|---|---|
| Éter de calor | Fuego | Mantiene la temperatura propia del organismo; identidad térmica | Estratosfera superior (~300 km) |
| Éter de luz | Aire | Organiza la fotosíntesis; orienta el crecimiento | Ionosfera media (~200 km) |
| Éter químico | Agua | Regula las transformaciones químicas; digestión oscura | Ionosfera baja (~100 km) |
| Éter de vida | Tierra | Genera vida a partir de materia inerte; formación de formas | Troposfera superior (~45 km) |
La capa de ozono actúa como membrana entre las dos esferas interiores del cuerpo etérico: por encima, los éteres puros en la ionosfera; por debajo, los elementos físicos en la estratosfera. Esta es la razón por la que Steiner consideraba la destrucción de la capa de ozono como algo de consecuencias espirituales además de físicas — no es solo escudo UV, es la membrana de los cuerpos etéricos de la Tierra.
El sistema de Atkinson permite ir más allá del simple calendario de siembras (raíz-hoja-flor-fruto) y entender qué planeta rige cada tipo de planta como especie, no solo como momento de siembra. Esto se basa en la duración del ciclo orbital de cada planeta y en la forma de vida de las plantas asociadas.
La clave es la distinción entre planetas exteriores (ciclos superiores a un año → árboles y plantas perennes) y planetas interiores (ciclos inferiores a un año → plantas anuales y suculentas):
Atkinson presenta una clasificación de la evolución vegetal que sigue exactamente el mismo orden planetario. Esta es la secuencia evolutiva del reino de las plantas ordenada por nivel de complejidad:
| Nivel evolutivo | Grupo de plantas | Planeta correspondiente | Principio |
|---|---|---|---|
| Más primitivo | Hongos | Saturno | Descomposición y límite · sin clorofila · vida en la oscuridad |
| 2° | Algas | Sol | Primera fotosíntesis · origen del oxígeno · vida en el agua |
| 3° | Musgos | Luna | Transición agua-tierra · máxima dependencia de humedad |
| 4° | Helechos | Tierra (elemento) | Primera hoja verdadera · sin semilla · reproducción por esporas |
| 5° | Gimnospermas | Mercurio | Primera semilla desnuda · coníferas · ginkgo |
| 6° | Monocotiledóneas | Júpiter | Un cotiledón · gramíneas · palmeras · lirios |
| Más complejo | Dicotiledóneas | Venus | Dos cotiledones · la mayor diversidad de formas · plantas florales |
Esta secuencia sugiere que la evolución vegetal no es aleatoria sino que sigue el mismo patrón que la evolución de los cuerpos espirituales a través de las Eras. Cada grupo de plantas representa una etapa en el proceso de internalización de las fuerzas cósmicas en la materia terrestre.
La comprensión de estos principios permite usar el calendario biodinámico de manera más consciente. Los cinco ritmos lunares no son reglas mecánicas sino expresiones del mismo principio de expansión y contracción que recorre toda la espiral:
El ángulo entre la Luna y el Sol determina la superficie iluminada. La Luna creciente corresponde a un impulso de expansión — la savia sube, la fotosíntesis se intensifica. La menguante corresponde a contracción — las fuerzas bajan hacia las raíces. Analogía directa con el ciclo solar estacional.
La inclinación de la órbita lunar (5° respecto a la eclíptica) hace que la Luna suba y baje en el horizonte durante un ciclo de ~28 días. Luna ascendente: siembra, aireación, injertos (fuerzas hacia arriba). Luna descendente: transplante, poda, aplicación del preparado 500 (fuerzas hacia la tierra). Atención: en el hemisferio sur este patrón se invierte.
El punto más lejano (Apogeo) produce días claros y soleados, pero las semillas sembradas maduran antes de tiempo. El punto más cercano (Perigeo) produce días opresivos — las semillas tienen dificultad en enraizar y son vulnerables a hongos e insectos. Ambos son momentos de extremo que interfieren en el crecimiento normal; se recomiendan como períodos de descanso del trabajo con semillas.
Los puntos donde la órbita lunar cruza la eclíptica solar. Cuando la Luna atraviesa los nodos, las fuerzas se "cruzan" de manera perturbadora — se observan efectos perjudiciales en la siembra. Se considera generalmente como período de pausa para cualquier actividad en la huerta o el jardín.
El elemento (fuego, aire, agua, tierra) de la constelación frente a la cual se encuentra la Luna estimula la parte correspondiente de la planta: Fuego → semilla/fruto; Aire → flor; Agua → hoja; Tierra → raíz. Este es el fundamento del sistema Thun — con la importante aclaración de que Thun usa el zodiaco sideral (constelaciones reales) no el tropical (signos estacionales), lo que genera una diferencia de ~23° respecto a los calendarios convencionales.
La comprensión profunda de estos cinco ritmos, integrada con el conocimiento de la espiral de los cuerpos y las correspondencias planetarias, permite pasar de usar el calendario como un manual de instrucciones a usarlo como lo que realmente es: un mapa de las fuerzas vivas que atraviesan el territorio en cada momento.